lunes, 11 de junio de 2012

De historias clásicas con finales felices



La mujer del siglo XIX debía conservar su moral ante dios y su religión, sentirse bien consigo misma y con su alrededor. Esto implicaba renunciar a aquellas tentaciones, pasiones y oportunidades que se le presentaran en su vida diaria, tal es el caso del pecado de la carne, una contradicción entre lo moral y lo natural. 


Pero bueno, eso fue hace mucho y hoy  presentro unos retratos muy viejos que después de desempolvar y escanear, tuve que retocar  para finalmente subirlos para acá.


Oh aquéllos clásicos... no importa cuánto tiempo pase, el placer de la lectura sin ser una necesidad, constituye un deleite atemporal.  

Las señoritas Cópula y su trilogía: De poesía , de saber y otras cosas del meter.




Y para cerrar el post, la foto más nostálgica de todas... ah cómo añoro aquellos días en los que pasábamos la tarde leyendo maravillosos libros, historias fantásticas con finales felices.

 Si... finales felices.

Cuando hay cultura en el placer, todo tiene un enfoque diferente, mas sano tanto para el cuerpo como la mente.

Modelos: Thalía, Claudia y yo.

2 comentarios:

Claus White dijo...

El placer de la lectura

Ray Mr. E0™ dijo...

Eres mí ídola! xD Y sí está chido el último libro?